RECOMENDACIONES PARA DISMINUIR LOS DOLORES DE TRASTORNOS DE LA ATM

Actualmente no existe una prueba validada científicamente para diagnosticar los trastornos temporomandibulares o TMD (temporomandibular disorder). El diagnóstico se basa en los signos y síntomas, historia clínica y las pruebas de cabeza, cuello, cara y mandíbula.

La “T” en T.M.D. representa el hueso temporal, la “M” a la mandíbula y la “D” para disorder o disfunción de este sistema. Usamos este sistema para muchas actividades (hablar, comer, bostezar, reír) pero cuando no estamos realizando estas actividades, debemos permitir que los músculos de la mandíbula y el cuello estén relajados. Muchas personas tienen hábitos adquiridos que no permiten que sus músculos estén lo suficientemente relajados a lo largo del día.

 

Las siguientes recomendaciones te ayudarán a reducir el dolor asociados al trastorno temporo mandibular:

 

  • Aplícate calor en las áreas dolorosas , como las mejillas, el cuello y zona de trapecios.

a) Colocate calor durante 20 minutos unas dos o cuatro veces al día.  El calor húmedo puede irte mejorar ya que penetra más profundo. Puedes obtenerlo mojando un paño fino con agua muy caliente. O envolviéndolo con una toalla una botella de agua caliente.

  • Es recomendable comer alimentos blandos, como guisos, conservas de frutas, sopas, huevos y yogur. No es nada recomendable masticar chicle y comer alimentos duros (por ejemplo, zanahorias crudas) o alimentos masticables (por ejemplo, caramelos, carne y panecillos). Y debes cortar los alimentos en trozos pequeños, uniformemente, dividir la comida en ambos lados de la boca y masticar
    con ambos lados.
  • Evite la cafeína porque estimula la contracción de los músculos y los mantiene en tensión. La Cafeína o las similares a la cafeína que se encuentran en el café, el té, la mayoría de bebidas gaseosas y el chocolate. El café descafeinado también tiene algo de cafeína.

  • Tus dientes no deben estar en contacto, excepto durante la deglución.
  • Coloque la lengua en su posición de reposo ideal: Consiste en colocar la punta de la lengua en la raíz superior de los dientes, como si fuéramos a decir «No», en la «N», en el paladar duro. Los labios están levemente juntos sin presión o un milímetro separados, y los dientes de arriba separados 1mm de los dientes de abajo, es decir, sin contacto oclusal. Esta colocación de la lengua permite dar descanso a la musculatura de la mandíbula y a no comprimir la articulación de la mandíbula.
    Tome consciente y chequee sus hábitos de apretar o rechinar.  Lo más común es apretar los dientes en momentos de estrés, al conducir  o cuando estas concentrado…. Debe revertir este estado y  mantener los músculos relajados, los dientes separados y la lengua ligeramente apoyada sobre el techo de la boca justo detrás de los dientes superiores.
  • Observarse durante el día y evitar los hábitos que sometan a una tensión innecesaria al cuello, los músculos y las articulaciones. Algunos hábitos incorrectos son: contacto de los dientes, descansar la mandíbula apoyada en tu mano; morder tus mejillas, labios, uñas, cutículas, o cualquier otro objeto que usted pueda poner en su boca. No empuje la lengua contra los dientes. Estas actividades favorecen a que su mandíbula se encuentre en una posición incómoda y tensa.
  • La postura de la cabeza desempeñar un papel importante en los síntomas de T.T.M. (Trastornos TemporoMandibulares). Trata de mantener una correcta postura de la cabeza, el cuello, y los hombros.
  • Su postura durante la noche también es importante: Evite las posiciones que creen tensión en el cuello o la mandíbula, por ejemplo como dormir boca abajo. La postura más recomendable es de lado con una correcta almohada que mantenga la cabeza y cuello alineados con la columna vertebral.

 

  • Dedica tiempo para ti: tu deporte preferido, medita, relájate con un masaje, escucha música, baila … . Puedes beneficiarte con técnicas de relajación simples como sentarse en una habitación tranquila mientras escucha música relajante, tomar una ducha o baño caliente o realizando respiraciones lentas y profundas.

  • Evita abrir la boca en exceso o mantenerla abierta mucho rato, como bostezar, gritar o procedimientos dentales prolongados.

Si sigues estas recomendaciones tendrás menos dolores y tendrás mejor calidad de vida.

Basado en la causa que provoca tus síntomas se realizará un tratamiento u otro pero siempre individualizado. Sabiendo que T.T.M. es un trastorno multifactorial muchas veces es necesario la intervención de varios profesionales (odontólogo, fisioterapeuta, máxilofacial, neurólogo, psicólogo…) especialistas en la disfunción temporomandibular y dolor orofacial (boca y cara).

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